Promesas, opacidad y 18.000 € en cámaras

En mayo de 2023, el Partido Popular prometió a los vecinos de Nuevo Portil un sistema integral de videovigilancia y una presencia policial permanente. Tres años después, todo apunta a que esa promesa empezará a materializarse en 2026, al menos en lo relativo al sistema de videovigilancia. Según lo anunciado, cubrirá los accesos de entrada y salida del núcleo urbano, así como las pistas forestales que conectan con el pinar.

El Ayuntamiento ha terminado adjudicando (casi de puntillas y sin anunciarlo públicamente) un contrato menor para el “Suministro de cámaras de seguridad y vigilancia” por un importe final de 18.100,39 € (IVA incluido). Una cantidad irrisoria si la comparamos con las verdaderas prioridades presupuestarias del Consistorio, que cada año destina sumas muy superiores a actividades festivas: más de 90.000 € en la Cabalgata de Reyes, más de 50.000 € en alquilar grupos electrógenos para una romería de fin de semana, o más de 100.000 € en el montaje de carpas para la Feria del Caballo.

La información oficial está recogida en el expediente 9744/2025, adjudicado el 23/10/2025, por la Junta de Gobierno local. El único licitador y adjudicatario fue EMOCA Servicios Integrales S.L., una empresa constituida el 19 de junio de 2025, apenas cuatro meses antes de recibir este contrato.

Tomado de https://empresite.eleconomista.es/EMOCA-SERVICIOS-INTEGRALES.html
Suministro-de-camaras-de-seguridad-y-vigilancia

🔍 Un contrato menor, un único ofertante y una empresa recién creada

Según la documentación oficial:

  • Presupuesto base: 18.101,60 €
  • Ofertas recibidas: 1
  • Tipo de procedimiento: Contrato menor
  • Adjudicatario: EMOCA Servicios Integrales S.L.
  • Fecha de constitución de la empresa: 19/06/2025
  • Importe adjudicado: 14.959 € sin IVA (18.100,39 € con IVA)
    Suministro de cámaras de seguri…

Que el Ayuntamiento necesite dos años para cumplir un compromiso electoral (cuyo coste apenas ronda los 15.000 €, una cifra insignificante dentro del presupuesto municipal) mientras otros núcleos urbanos del municipio llevan tiempo disfrutando de ese servicio, puede interpretarse como una nueva forma de ninguneo hacia Nuevo Portil. Un núcleo urbano que, para el Consistorio, parece funcionar más como un parque temático del que recaudar que como un lugar para vivir donde invertir de manera justa y proporcional.

Y para colmo, ese mismo Ayuntamiento destina cada año varias veces más a actividades festivas y propaganda institucional que a garantizar servicios básicos como la seguridad. Una comparación que debería hacer reflexionar a cualquiera.

🎩 Capitalismo de amiguetes: la enfermedad crónica de la política local

Lo ocurrido tiene toda la apariencia de eso que llaman capitalismo de amiguetes, una práctica profundamente corrupta que, por desgracia, parece haberse normalizado en determinados ámbitos. No se trata necesariamente de una ilegalidad, sino de un patrón reconocible:

  1. Promesa electoral rimbombante destinada a captar votos.
  2. Ejecución mínima y tardía, solo cuando ya no queda más remedio o cuando se acerca otro ciclo político.
  3. Contrato menor, que evita concurso público amplio.
  4. Un único ofertante, lo que anula cualquier competencia.
  5. Empresa recién constituida, cuyo éxito depende más de su relación con la administración que de trayectoria previa.

Todo perfectamente legal, sí. Pero profundamente opaco, ineficiente y lesivo para el interés público.

Nuevo Portil no necesitaba propaganda; necesitaba seguridad real. Si el compromiso era tan prioritario, ¿por qué no se ejecutó en 2023? ¿Por qué no en 2024? ¿Por qué precisamente en 2025 aparece, casi sin anuncio, un contrato menor por menos de 20.000 €?

🧾 Felicidades al emprendedor… pero no perdamos de vista el bosque

No es culpa del adjudicatario. Si una empresa local encuentra un hueco, presenta oferta y se adjudica un contrato, enhorabuena: ha hecho lo que permite la ley. En este caso el el emprendedor se anuncia como instalador eléctrico certificado  ID: 16843 | NIF/CIF: 48934348P y ofrece servicios profesionales para particulares y empresas en CARTAYA y alrededores. Cuenta con la habilitación necesaria para realizar todo tipo de instalaciones eléctricas conforme a la normativa vigente.

Entre sus servicios se pueden incluir la instalación y mantenimiento de sistemas eléctricos, emisión de certificados (boletines), reparación de averías, y proyectos de eficiencia energética.

Pero la responsabilidad política es otra cosa.

El problema no es quién se lleve el contrato, sino cómo y por qué se adjudica, y sobre todo por qué una promesa central del programa del PP para Nuevo Portil ha tardado dos años en materializarse… y solo parcialmente.

Si el Ayuntamiento hubiera querido, el sistema de videovigilancia podía haberse instalado en semanas. No hablamos de una obra millonaria; hablamos de un contrato menor cuyo importe equivale a:

  • el alquiler de uno de los 5 grupos electrógenos que se alquilaron para la Romeria,
  • menos que lo que se van a gastar en vallas publicitarias y publicidad institucional (expediente S-19/2023) por valor de 19,844€
  • bastante menos que cualquiera de los eventos lúdicos-festivos en que suele «invertir» el ayuntamiento de Cartaya.

⚖️ Cuando la seguridad es solo un eslogan

El PP prometió seguridad. Lo que entregó fue un expediente administrativo tardío y un “suministro de cámaras” que ya veremos en que se parece al “sistema integral” anunciado.

Y mientras tanto:

  • No existe presencia policial permanente.
  • No existe el sistema integral completo.
  • No existe transparencia suficiente sobre el alcance real del proyecto.

Nuevo Portil sigue esperando lo prometido en 2023. Y cada día que pasa, el contraste entre los carteles electorales y la gestión real se hace más evidente.

📝 Conclusión

Este caso no es una anécdota: es un síntoma grave. Un ejemplo de cómo algunas administraciones locales conciben el poder: opacidad primero, propaganda después, y la gestión pública relegada al último rincón, solo activada cuando ya no queda escapatoria política.

La instalación de videovigilancia en Nuevo Portil llegará, sí, pero llegará tarde, llegará incompleta, y
llegará envuelta en decisiones que, por su forma y su tiempo, despiertan dudas legítimas sobre favoritismos, falta de concurrencia real e indicios de un funcionamiento clientelar que en cualquier administración seria serían motivo de examen y explicaciones públicas.

Pero eso sí: llegará lo suficiente para que puedan decir que “cumplieron”.

Aunque todos sepamos que no fue así.
Y aunque la falta de transparencia, la ausencia de controles, y la gestión de espaldas al ciudadano sigan siendo el verdadero problema que nadie en el Ayuntamiento parece dispuesto a corregir.

Referencias:

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