Carta abierta al Ayuntamiento de Cartaya

Camellos, cabalgatas, chuches y prioridades reales para la infancia

A quien corresponda:

Me dirijo al Ayuntamiento de Cartaya como ciudadana preocupada por las decisiones que afectan directamente a los niños y niñas de nuestro municipio, así como al uso de los recursos públicos que les conciernen.

He revisado recientemente los expedientes de licitación S-61/2025 y S-62/2025, que contemplan el suministro de caramelos, juguetes y el alquiler de camellos para la cabalgata de los Reyes Magos, con un presupuesto estimado conjunto de casi 49.000 euros (33.598 € + 15.148 €). Esta cantidad, destinada a actividades festivas puntuales, me lleva a cuestionar profundamente nuestras prioridades como comunidad.

No dudo del valor simbólico y cultural de la cabalgata, ni de la ilusión que genera en los más pequeños. Pero me pregunto:

¿Es verdaderamente necesario destinar esta suma para alquilar camellos y comprar golosinas, cuando muchas familias siguen enfrentando dificultades para costear libros, material escolar, o acceder a talleres educativos, actividades deportivas, guarderías o ludotecas?

En el expediente S-62/2025 se especifica la necesidad de contratar tres camellos (uno por cada Rey Mago) con su correspondiente equipo de acompañamiento. Y en el S-61/2025 se estima un gasto de más de 33.000 euros en caramelos, snacks y juguetes. ¿De verdad esto responde a una demanda real de la infancia o más bien a una puesta en escena que prioriza la imagen sobre la necesidad?

Como persona adulta, me preocupa que sigamos confundiendo “ilusión” con “consumo” y “participación infantil” con “espectáculo”. La verdadera magia no reside en el decorado, sino en los vínculos humanos, en la inclusión y en el acceso igualitario a oportunidades de desarrollo. Eso no se consigue con un camello, sino con una beca, una biblioteca abierta o un taller artístico accesible.

Desde esta perspectiva, propongo que el Ayuntamiento:

  • Reevalúe sus políticas de inversión en infancia desde un enfoque más educativo y participativo.
  • Promueva la transparencia en la asignación presupuestaria de eventos simbólicos.
  • Establezca canales de consulta ciudadana (especialmente con familias y educadores) antes de ejecutar este tipo de gastos.

Porque la infancia no necesita que les llevemos camellos. Necesita que estemos presentes, que escuchemos, que prioricemos su aprendizaje, su salud emocional y su derecho a imaginar, no solo a consumir.

Atentamente,

Una vecina de Nuevo Portil

📝 Nota: Esta carta ha sido redactada con apoyo de una herramienta de inteligencia artificial (ChatGPT-4) como asistente de redacción. El contenido ha sido revisado y adaptado personalmente por la persona firmante.

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